Fantasía de la violación
> La violación, una fantasía que impresiona
Hacer el amor con otro hombre distinto a tu compañero o con una mujer, con muchos hombres o en lugares insólitos… Estas son las fantasías femeninas más extendidas y que ya no dudamos en revelar a nuestras amigas o a nuestro compañero.
Pero hay otras, menos confesables, que tenemos algunas de nosotras. Se trata del más tabú de entre todos ellos: el fantasma de la violación. Generalmente se acompaña de un sentimiento de culpabilidad y de vergüenza para las que lo tienen y de una gran incomprensión, incluso de desprecio por quienes reciben esta confidencia.
En efecto, ¿cómo se puede desear padecer este crimen del que son víctimas 48.000 mujeres* cada año?
Cuidado, antes de juzgar o de agobiarse, hay que entender y aceptar los complejos mecanismos de la imaginación erótica de cada uno.
¡No porque nos imaginemos atropellando a nuestro jefe con un 4×4 vamos a dar rienda suelta a estos impulsos! Lo mismo pasa con las fantasías sexuales, que son los inconscientes y forman parte de una imaginación que no podemos controlar.
Así, la posibilidad de que esta violación (mentalmente puesta en escena de manera erótica y excluyendo la violencia y el trauma de una verdadera violación) pueda llegar a suceder no es, en realidad, deseada. Al contrario, provoca horror.
Los psicólogos, psicoanalistas y otros expertos que se han hecho esta pregunta han concluido en tres explicaciones principales.

